Empezad por un diseño que os represente
Podéis personalizar nombres, fecha, textos, colores y complementos según las opciones de cada modelo.

1. Elegir un punto de partida
Podéis adaptar un diseño existente o solicitar una propuesta más personal. Un modelo de catálogo permite ver desde el principio la composición, el formato y el precio orientativo. Un diseño a medida ofrece más libertad cuando queréis incorporar una ilustración, un lugar especial o una idea muy concreta.
2. Preparar la información
Antes de comenzar, reunid nombres, fecha, hora, lugar de ceremonia y celebración, datos de confirmación y cualquier indicación importante. Si aún falta algún dato, avisadlo para organizar las revisiones sin confusiones.
3. Personalizar textos y aspecto
En esta fase se adaptan nombres, tipografías, colores y textos según el modelo y las posibilidades elegidas. La personalización debe mejorar el resultado sin dificultar la lectura: una invitación preciosa también tiene que comunicar la información con claridad.
4. Revisar la prueba digital
La prueba digital permite comprobar el diseño antes de imprimir. Revisadla despacio y, si es posible, haced que otra persona lea los textos. Comprobad especialmente:
- Nombres y apellidos.
- Fecha, día de la semana y horarios.
- Direcciones y nombres de los espacios.
- Teléfonos o método de confirmación.
- Acentos, mayúsculas y puntuación.
5. Aprobar, imprimir y preparar
Cuando confirméis que todo es correcto, comienza la producción. El plazo depende del tipo de papel, la cantidad, los complementos y el nivel de montaje. Si vuestra boda tiene una fecha próxima, contadlo desde el primer contacto para valorar opciones realistas.
¿Qué se puede personalizar?
Según el modelo, es posible adaptar colores, textos, tipografías, sobres y complementos. Por ejemplo, podéis escoger una propuesta floral como Primavera, un diseño con papel artesanal como Cairo o un estilo viajero como Trip.
Todos estos precios son importes “desde” comprobados el 6 de agosto de 2026. Antes de fabricar, recibiréis una prueba digital para revisar el diseño y aprobarlo.
¿Con cuánto tiempo conviene empezar?
Como orientación, empezar entre cuatro y seis meses antes de la boda permite elegir, revisar e imprimir con tranquilidad. Si habrá ilustraciones, montajes especiales o envíos postales, es preferible no apurar los tiempos.
Encontrad vuestro punto de partida
Guardad dos o tres modelos favoritos y utilizadlos para concretar papel, colores, sobres y acabados.

